
Germán Peralta
Soy psicólogo clínico, terapeuta EMDR y psicoterapeuta gestáltico.
Un espacio terapéutico para ordenar, procesar y madurar lo necesario, sin perder lo esencial de vos
Formación y especialización

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Psicólogo clínico
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Terapeuta EMDR
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Terapeuta Gestalt​​
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Línea Nueva York
(teoría de campo) -
Línea California (abordaje holístico–existencial de la salud y la enfermedad)
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Áreas de trabajo clínico y herramientas específicas: ​
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EMDR aplicado a trastornos por somatizacion y enfermedades médicas
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EMDR en dispositivos grupales
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Internal Family Systems (IFS) - habilidades clínicas
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Psico-biología Social y ciencias biológicas aplicadas a las 5 leyes.
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Psicología Positiva y Coaching
Nací en San Juan, Argentina. A lo largo de mi vida viví en distintos países —Alemania, Italia, España y Estados Unidos—.
Ese recorrido amplió mi forma de mirar a las personas, los vínculos y las distintas maneras de atravesar el sufrimiento, el cambio y los procesos vitales.
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Dos etapas profesionales:
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Mi recorrido profesional puede leerse en dos grandes etapas.
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La primera etapa:
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Centrada en el desarrollo personal, la psicología positiva y el coaching, mientras completaba mis primeras formaciones de posgrado.
Durante esos años acompañé procesos individuales y grupales orientados a la construcción de bienestar, sentido y proyecto personal.
De ese trabajo surgió mi primer libro, Coaching de Atracción – Psicología Positiva Aplicada (2020), y más tarde su reedición ampliada, Personalidad desde 0, donde comencé a integrar una mirada más profunda sobre los límites del pensamiento positivo y la necesidad de madurez psicológica.
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La segunda etapa:
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En la que me encuentro actualmente, está enfocada de lleno en la clínica, la teoría de campo, el trabajo con trauma y el reprocesamiento.
En esta etapa se consolida la integración de la Terapia Gestalt, EMDR y la lectura de la lógica tanto psíquica como corporal como ejes centrales del proceso terapéutico.

Cómo concibo el trabajo terapéutico
Trabajo desde la idea de que el síntoma —psíquico o corporal— no es un error, sino una expresión con sentido dentro de la historia y el momento de una persona.
El proceso terapéutico no busca forzar cambios, sino acompañar una reorganización más clara y más propia.
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Me interesa especialmente ayudar a que las personas recuperen administración sobre sí mismas: sobre su energía, sus decisiones y su dirección vital.
Los procesos no siempre tienen que ser largos, pero sí requieren compromiso y presencia.
En un mundo acelerado, la profundidad sigue siendo una necesidad, no un lujo.