top of page

MI ENFOQUE

Trabajo desde una mirada clínica amplia, integrando

el modelo EMDR con la Terapia Gestalt de campo

(escuela de Nueva York),

 ordenando y reprocesando la experiencia del paciente para  recuperar dirección.

​

​

En mi opinión, el malestar psicológico aparece sobre todo cuando la persona queda desfasada de sí misma, de su centro, en permanente renovación por cierto. Por lo tanto la actualización del self es de lo que se trata en definitiva. 

​

Muchas veces no se trata de “lo que pasó”, sino de nodos lógicos (atemporales) donde la experiencia quedó inconclusa y la energía empezó a repetirse o bloquearse.

​

Desde este lugar, el síntoma no es un error ni un enemigo, sino la vía por donde el proceso necesita hacerse para que se pueda habitar plenamente el presente  en vistas a un mejor futuro. 

Psicoterapia como proceso de individuación, maduración y construcción de sentido

No toda persona es un individuo diferenciado, consciente de sus elecciones  y en contacto con su propia energía.

​

Muchas veces se sigue viviendo desde mandatos, lealtades invisibles o estructuras que parecen deseos, pero no se sostienen en el cuerpo.

​

La individuación implica dejar de vivir con energía ajena.


La maduración, aprender a dialogar de forma adulta con la realidad:
el cuerpo, los vínculos, el tiempo y los límites.

​

Cuando ese diálogo no se da, la energía se repite, el sentido se diluye
y la vida se vuelve más pesada de lo que debería.

white-geometrical-structure-white-background.jpg

Una mirada positiva, madura y alegre

Germán Peralta Psicólogo

​

Mi enfoque se basa en una ética positiva: acompañar con criterio clínico y responsabilidad, sin interferir ni contaminar lo posible para el observador y el proceso del paciente. Se trata de respetar su singularidad, sin inducir interpretaciones ni sostener formas de autoengaño.

​

En este marco, aprender a pensar con benevolencia no es una opción ingenua ni una consigna superficial, sino una responsabilidad ética como especie. Pensar con benevolencia implica pensar lo mejor posible acerca de uno mismo y de los demás, con intencionalidad y sin negar la complejidad de lo que ocurre.

​

Esto no se impone ni se fuerza: es el resultado de un proceso de maduración. Por eso, transformar no consiste en forzar la positividad para tapar conflictos, sino en atravesar los procesos necesarios para que el bienestar sea orgánico y sostenible.

​

Desde esta perspectiva, gran parte del sufrimiento humano se sostiene en la falta de conciencia sobre el impacto del pensamiento en las realidades que co-construimos. Desarrollar esa conciencia es parte central del trabajo terapéutico.

 

​

​

​

​

Un espacio para administrarte mejor

Me interesa acompañar a las personas
a recuperar administración sobre sí mismas:
su energía, sus decisiones y su dirección vital.

​

No para adaptarse a cualquier cosa,
sino para vivir con mayor coherencia,
claridad y vitalidad.

​

En un mundo acelerado y disperso,
lo esencial no tiene apuro.

bottom of page